Planos básicos de filmación aérea

Como ya sabes, no me considero un especialista ni un maestro en el mundo de los drones, pero sí es cierto que aquello que voy aprendiendo de los que sí lo son, así como lo que aprendo por mi cuenta a base de práctica, es lo que me gusta compartir por si pudiera ser de utilidad a alguien que se encuentre al mismo nivel que yo o que simplemente esté empezando. Es decir, generalmente con mis post procuro dar un poco de óxido nitroso 🚀 al proceso de aprendizaje de aquellos que están empezando en este mundillo (ya que los que realmente saben probablemente no leerán nada nuevo hoy aquí e incluso podrían aportar información más extensa, lo cual agradecería en comentarios).

Después de esta introducción, paso a presentarte este pequeño recopilatorio de conceptos básicos para la filmación con drones, que espero que pueda serte útil. ¡Vamos allá!

Lo primero que hay que entender, aunque sea una perogrullada, es que la clave de la filmación (o fotografía) con drones VS con cámaras de tierra es que con nuestro dron podemos movernos en las 3 dimensiones, lo cual nos da muchísimas posibilidades creativas. Además, la cámara puede ser inclinada también en el plano vertical (generalmente desde -90º o apuntando abajo hacia el grado 0 o hacia adelante, excepto en algunos casos en que el dron permite apuntar un poco hacia arriba o directamente hasta arriba del todo o grado +90 como es el caso del Parrot Anafi).

Si empezamos a detallar los planos más sencillos serían aquellos en que el dron se desplaza solo en uno de los tres ejes tridimensionales. Es decir:

  • Hacia arriba o hacia abajo: es un plano sencillo pero puede usarse como plano revelación cuando el dron gana altura, ya que puede mostrarnos información que estaba oculta (por ejemplo empezamos viendo un bosque y al superarlo en altura vemos las montañas del fondo, usando el plano cercano como telón). Aprovecho para comentar que generalmente un plano hacia arriba sería usado como plano de apertura y uno hacia abajo como plano de cierre. Te digo también que como los drones son más estables cuando graban ganando altura que perdiéndola, para los planos hacia abajo quizá es más recomendable realmente grabar hacia arriba y luego revertir la velocidad en edición.
  • Hacia delante o hacia atrás. Estos planos de desplazamiento sencillo pueden aportar dramatismo o emociones al vídeo también. En referencia a lo comentado anteriormente, un plano hacia delante puede usarse para apertura y hacia atrás, para cierre. Cabe comentar que una toma en que simplemente avancemos hacia delante no aportará demasiado así que deberá ser de corta duración para no aburrir al espectador. Los vuelos hacia atrás, por el contrario, nos permiten sorprenderle ya que se puede usar como plano revelación: a medida que retrocedemos van apareciendo elementos en escena. Estos desplazamientos son los clásicos de vuelos de riesgo, en que pasamos cerca de objetos. En este caso también el golpe de efecto será mayor yendo hacia atrás, aunque obviamente aumenta también el riesgo de chocar con algún elemento que no se nos muestra en la cámara. También tienes la opción de desplazarte hacia delante y revertir la toma en edición. Por último, si hay algún pequeño movimiento errático en el desplazamiento (porque hemos tenido que corregir ligeramente la trayectoria para evitar un obstáculo) se notará menos si el plano es hacia atrás que si es hacia delante.
  • Hacia la derecha o hacia la izquierda. Es un sencillísimo plano que te permite ejecutar lo que se conoce comunmente como travelling lateral (que podemos enriquecer interponiendo elementos al fondo en la toma, como árboles). Especialmente útil para hacer planos descubrimiento o seguimiento, aunque hay que hacerlo con ojo porque es bastante fácil chocar con obstáculos si nos despistamos (ya que no se ven en la cámara). Simple y resultón, especialmente cuando encontramos los tres planos: cercano, medio y lejano, ya que “se moverán” a distintas velocidades, produciendo lo que se conoce como efecto “Parallax“, muy cinematográfico. Un ejemplo cásico sería seguir en paralelo una serie de crestas montañosas con este desplazamiento lateral. La más cercana se moverá rápido, la siguiente más lentamente y el plano lejano (que puede ser incluso el cielo con nubes) apenas se moverá.
  • Rotación sobre el eje o guiñada. La verdad es que este movimiento por sí mismo no merece la pena, ya que da la sensación de cámara de vigilancia. Ahora bien, si se suma a un desplazamiento lateral conseguimos hacer una órbita, que queda mucho más chula que un simple desplazamiento lateral, especialmente si orbitamos algo concreto (un árbol, una persona, un castillo, la cima de una montaña…), aunque también valdría, si hacemos la órbita muy abierta, para un plano general, ya que esta guiñada nos va descubriendo elementos del paisaje.

Con estos tres desplazamientos básicos ya podrías empezar a conseguir tomas la mar de decentes para tus vídeos. Pero podríamos subir al siguiente escalón si le añadimos el cabeceo de la cámara. A veces simplemente con apuntarla hacia abajo (plano cenital) ya logramos un efecto dronero espectacular (vista de pájaro o vista de dios), ya sea desplazando el dron hacia arriba o abajo, hacia adelante o atrás o hacia los lados. Aunque la clave es cogerle el tranquillo al gimbal y sumar el desplazamiento del dron al de la cámara.

Por ejemplo en un desplazamiento hacia delante podemos sumarle el subir la cámara, con lo cual logramos una toma de apertura genial. O por ejemplo, si al subir o bajar con el dron “clavamos la mirada” en un elemento (por ejemplo un castillo en lo alto de una montaña) manteniéndolo en el mismo punto del encuadre mientras ganamos o perdemos altura, quedará muy cinematográfico también.

A partir de aquí sólo queda jugar, siendo la imaginación el límite. ¿Podrías alejarte hacia atrás y ganando altura mientras mantienes el enfoque en una persona o elemento con el gimbal? Eso es lo que se llama un “dronie“. ¿Le metemos algo de guiñada y hacemos un dronie orbital?

Obviamente cuantos más movimientos se ejecuten conjuntamente más probabilidades tendremos de que algo salga mal, pero mejor dominaremos nuestro dron. ¿Qué es lo peor que puede pasar? Que tengamos que repetir una toma, no drama. Es decir, si quieres asegura unos planos simples pero resultones y cuando ya los tengas en el saco, ponte a subir la dificultad.

Y ahora démosle la vuelta a la tortilla: ¿y si el dron no se moviera en absoluto? En este caso podremos también sacar tomas cinematográficas si el movimiento lo aportan otros elementos como una o varias personas o un vehículo, ya sea en un plano paneado o cenital. Aunque siempre podemos añadir un poquito de movimiento con el dron, por ejemplo ganando altura lentamente.

Podemos tener también en cuenta la velocidad del movimiento. Deberemos mover el dron a grandes velocidades (o acelerarlo en edición) para los planos muy abiertos en que todo queda lejos, para que haya movimiento en la toma. Por el contrario, será mejor volar despacio cuando pasemos cerca de elementos o hagamos algo de guiñada. También cuando hagamos seguimiento de vehículos, ya que será más seguro grabar lento y acelerarlo en edición. En cuanto a tema velocidad también hay que entender que si avanzamos muy rápido el dron se inclinará hacia delante, lo que hará que el gimbal “mire hacia arriba” para seguir enfocando al frente, con lo que será fácil que se vean las aspas. Es decir, o grabamos hacia atrás y revertimos en edición o vamos más despacio y aceleramos en edición.

Otro punto importante es el de la correcta elección de la resolución y los FPS. A bote pronto podríamos decir que “caballo grande ande o no ande“, ya que más FPS nos pueden permitir ralentizar la toma sin que haya saltitos y que una resolución alta nos puede permitir reencuadrar o hacer zoom sin perder calidad final, pero esto ya lo expliqué mejor en este post.

Bonus tip: efecto vértigo o “Dolly Zoom”. El efecto vértigo se produce cuando el movimiento del dron va en una dirección y el zoom “en la opuesta”. Para ello es imprescindible que la cámara no cabecee y que haya movimiento en la toma, en una sola dirección. Es especialmente espectacular cuando nos desplazamos hacia atrás o hacia arriba en plano cenital, ya que si le sumamos “zoom in” en edición (o si nuestro dron nos permite hacer zoom, aunque ya hablamos de una operación extra, así que casi recomiendo hacerlo después) lograremos ese efecto en que el plano cercano “apenas se mueve” mientras el lejano parece que se nos viene encima.

En fin, creo que ha quedado un post bastante completito. Espero que te sea útil, que te animes a dejar en comentarios tus consejos (¿me he dejado algo?) y que lo compartas con tus amigos mediante los botones de aquí abajo. ¡Hasta pronto! 👋


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