Manta isotérmica: cómo se usa y para qué sirve

Pues sí, hoy quiero hablaros de un item tan desconocido como útil en circunstancias de apuro cuando estamos por la montaña como es la manta térmica, un MUST en nuestra mochila. Y no solamente por lo útil que puede llegar a ser, si no porque, además, ni pesa ni abulta prácticamente nada. ¡Ah! Y es algo baratico, también.
Así que, sin más dilación, ¡vamos allá!


Pues bien, a muchos os sonará de haber visto en las pelis cómo tapan a los cadáveres con una especie de papel de aluminio con una cara plateada y otra dorada. Pues sí, eso no deja de ser una manta térmica.

Pero claro, este item no está diseñado para tapar cadáveres (si bien se puede usar para ello por proteger de pesadillas a la gente y por su coste económico) si no para combatir las situaciones de temperatura extremas.


Para empezar, este item suele ir plegadito, muy muy doblado, en su envoltorio, lo cual lo hace ideal para el transporte, cabe en cualquier botiquín o bolsillo sin ningún drama. A la hora de darle uso basta con sacarlo de la bolsita en que se encuentra y desplegarlo.

Llegamos ya al quid de la cuestión y es cómo usar la manta térmica correctamente. Y es que, como hemos comentado anteriormente, dispone de dos caras: una plateada y una dorada.

Para dejar bien claro el concepto de una forma gráfica, hay que entender que la cara plateada refleja las radiaciones, como la luz o los infrarrojos y, por tanto, el calor.

Es decir, en base a ello, podemos entender que si queremos defendernos de la hipotermia porque nos encontramos en una situación de temperaturas muy bajas, lo ideal es taparse con la manta térmica con el lado plateado hacia dentro y el dorado hacia afuera, tratando de dejar el mínimo de abertura posible.

Por el contrario, también podemos combatir el golpe de calor de algún compañero usando la manta térmica en sentido opuesto: al taparle con la cara dorada y dejando la plateada mirando hacia afuera, la manta reflejará la luz, calor y rayos infrarrojos y untravioletas, impidiendo que sigan atacando a la persona afectada. Os dejo a continuación un video muy explicativo sobre su uso correcto:

Por último, es importante comentar que a nivel de mantenimiento es importante tener en cuenta que no basta con comprar la manta térmica y ya está, ya que también dispone de “fecha de caducidad” y que las condiciones ambientales pueden perjudicar gravemente su composición. Por ejemplo, si está sometida a mucho calor durante mucho tiempo, los pliegues podrían pegarse y claro, en el momento de necesitar su uso, nos encontraríamos con que se nos resquebrajaría irremediablemente, quedándonos con cara de tontos.

Así que ya sabes, si todavía no llevas en tu mochila una/s manta/s térmica/s no te lo pienses más: son económicas, ni abultan ni pesan y, lo más importante, pueden sacarte de un seguro bien gordo. Te dejo un enlace de compra en Amazon.


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