Equipamiento. ¿Subir escalones o coger el ascensor?

Como bien sabéis los que me seguís desde el principio, llevo ya unos meses creando contenido audiovisual que subo a Youtube. Obviamente empecé con lo puesto, como quien dice, y poco a poco he ido viendo como mi material crecía no solamente en diversidad si no en prestaciones (y precio).

Como videocámara, empecé con mi antiguo Xiaomi Redmi Note 4 (con el que grabé mis primeros vlogs) y una cámara de acción Apeman A80 (con la que grabé mis primeros vídeos de espeleo y la excursión als Estanys de Gemena). Pasé luego a una videocámara Panasonic de gama media-baja y finalmente estoy trabajando con mi iPhone 8 Plus (2×1: cambié móvil y videocámara por él).

Pero aún podemos rizar más el rizo. A nivel de cámara de acción la Apeman A80 no tardó en quedárseme pequeña. En el momento en que empecé a darle vueltas sobre si pasarme de una vez a GoPro me topé con los productos de insta360 y acabé pillándome el modelo ONE (toda la info aquí). Y ahora me encuentro con que quizá me iría bien pasarme a la ONE X por un tema de resolución de imagen y el hecho de poder cambiar la batería en lugar de cargar la que lleva integrada el modelo ONE.

Además, he empezado a jugar con la grabación en 4K a 60fps con mi iPhone, con lo que me encuentro ¡oh, sorpresa! Con que mi pulso no era tan bueno como yo me creía 😉 y es que, mientras he estado grabando a pulso con el móvil a Full HD la propia IA del teléfono estabilizaba bastante bien la imagen pero como sabréis los más avanzados, la estabilización de imagen funciona de la siguiente manera: “recortando” la imagen hasta quedarse con el cuadro que no tiembla (¿algo así como el “mínimo común denominador”? No, pero sí funciona en base a recorte). Claro, en el momento en que le pido al iPhone que grabe a todo dar, no queda margen de recorte y me encuentro con unos tembleques importantes, con lo que me encuentro con que, si quiero grabar a 4K necesito usar el gimbal.

A nivel de gimbal, debo comentar que he sustituido el Feiyu por uno más sencillo, sólo para teléfono. Porque quiero que sea más ligero, más pequeño, más sencillo de configurar. Creo que es el único material con el que “he ido hacia atrás”.

Por último está el tema dron. Mi primer dron fue un Bugs 3, que es fantástico para pilotarlo a gran velocidad (y muy barato) pero 0 ayudas electrónicas y, desde luego, no es el dron que yo necesitaba (aunque aún no sabía lo que necesitaba: uno fácil de pilotar, FPV y buena cámara estabilizada). Lo cambié por el Potensic T25, el cual resultó mucho más fácil de pilotar pero no terminó de convencerme ya que para el uso que quería darle (grabar tomas aéreas cinematográficas) necesitaba una cámara mejor y, sobretodo, estabilizada mediante cardán. Así que me lo cambié por un Hubsan Zino, el cual, por el precio que tiene, es fantástico. Aunque, eso sí, las baterías dejan bastante que desear, ya que no son inteligentes así que cuando vas a poner en marcha el dron empiezas con un 55% de carga. Con lo que me encuentro ahora con varios drones en el punto de mira:

  • DJI Mavic Mini. Al igual que el Hubsan Zino, no dispone de sensores anticolisión y la transmisión de datos es vía WIFI (esto es lo que le critican los seguidores de DJI) pero las baterías son fiables, de larga duración (30 minutos) y, lo más importante para mí, al pesar menos de 250 gramos puedes volarlo por ciudad (máximo 20 metros de altura). El hecho de que tenga la consideración de dron de juguete (por el peso) pero una cámara decente (no graba a 4K si no a 2,7K pero debería bastar) creo que lo convierte, para mí, en un material adicional imprescindible, sobretodo teniendo en cuenta lo poco que pesa y que ocupa en la mochila.
  • DJI Mavic Pro 2. Bueno, esto es apostar por el caballo ganador. Los Mavic son una pasada, fiables, seguros, buena transmisión, etc etc. Eso sí, caros de co*ones.
  • Skydio 2. Si hablamos de sensores anticolisión y vuelo seguro todos pensamos rápidamente en los Mavic de DJI. Pero, ¡ah, amigo! Hay un nuevo contendiente. El Skydio 2 es un concepto impresionante, desarrollado para volar solo esquivando los obstáculos y trazando rutas seguras y cinematográficas. Además, graba a 4K a 60fps (no como los Mavic, que graban a 30fps), con lo que la única pega que le veo respecto a los Mavic es que no es plegable y que la transmisión de datos es via WIFI. En cuanto al precio ronda los 1000$, con lo que es más económico que un Mavic 2.

Y tres cuartos de lo mismo me está pasando con los micrófonos (cosa que no suelo usar, francamente), que me los pillé baratillos y, por supuesto, se nota.

En resumen, todo este tostón lo que pretende es plasmar cómo, poco a poco, a medida que vas progresando en algo vas “necesitando” equipo con mejores prestaciones y de mayor precio. Lo cual me plantea la pregunta del título.

¿Es mejor ir comprando equipo cada vez mejor hasta llegar a tu punto ideal o por el contrario es más recomendable empezar con algo bueno y ya?

Shakespeare

Obviamente, como todo es relativo, no me atrevo a priori a decir es mejor esto o lo otro, ya que cada opción tiene sus cosas positivas y negativas. Así que vamos a analizar dichas opciones.

Opción A: ir escalón a escalón.

  • Pros:
    • Si por lo que sea ves que no es lo tuyo o que no estás dándole al equipo el uso que pensabas que le darías, casi mejor que te ocurra con una camarita de 60€ que no con una de 500.
    • Con el propio uso te vas dando cuenta de lo que vas necesitando, con lo que aprendes mucho. De hecho te hace gracia descubrir como aquello que al principio ya te estaba bien ahora te parece una cutrez.
  • Contras:
    • Te vas a dejar más dinero. Por ejemplo, en mi caso, si en lugar de haberme comprado la insta360 ONE por 250€ me hubiera pillado directamente la ONE X por 400€, sí, habría que tenido que hacer un desembolso inicial de casi el doble de dinero. Pero es que ahora, cuando me pille la X, me habré dejado en total 650€.
    • Acumulas equipo “inservible”. A ver, no es que no vaya a volver a usar mi Apeman A80, simplemente la usaré SOLAMENTE si no tengo más remedio.
    • Productos baratos difíciles de vender. Una camarita por la que pagaste 60€ ¿por cuánto la puedes vender? Es más, ¿quién la quiere?

Opción B: coger el ascensor (empezar ya con buen equipo).

  • Pros:
    • Aunque hayas empezado con un buen dron, por ejemplo, no quita que en el futuro quieras pillarte otro mejor o más nuevo, nada es para siempre y menos el equipo. Un producto de marca reconocida se vende fácilmente y no se devalúa demasiado (un DJI Mavic original aún te cuesta más de 1000€).
    • Te dejas de leches y ya empiezas con un buen equipo (con buena p*lla bien se f*lla).
    • No acumulas equipitos de gama baja que no volverás a usar ni podrás vender.
  • Contras:
    • Te has saltado la curva de aprendizaje, MAL.
    • No seas el típico cuñao que le da por el ciclismo y se compra una bici de 1000 pavos que abandona al mes de comprarla. Luego le da por el pádel y se compra la mejor raqueta del mercado… para abandonarla a las dos semanas. ¡Cuesta mucho conseguir el dinero!

En resumen, creo que lo mejor que puedes hacer es ir escalón a escalón, pero debes estar atento. Podrías, por ejemplo, usar Amazon para comprar el equipo. Y no lo digo porque te ponga enlaces de afiliado, si no porque puedes usarlo durante un par de meses. Si le das duro y ves que te mola, puedes devolver el producto y pillarte el nivel superior, con lo que te saltas los contras de esa opción. Y no tienes porque dejar de ser honrado, ya que puedes devolverlo simplemente porque ya no lo quieres ¡piénsalo!

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