El auge de los móviles Rugged

Pues sí, amigos, tras una buena temporada siendo un usuario asiduo de iPhone con su 8 plus, finalmente me he decidido a volverme a Android. Pero este post no trata de generar un debate del tipo Android VS iPhone, si no centrarme en los teléfonos conocidos como rugged o, como los llamo yo, “de combate“.

Y sí, de momento, hasta donde sé, no hay iPhones de combate, aunque quizá podríamos encontrar alguna carcasa monstruosa por ahí, no sé.

Y claro, al final yo solo puedo hablaros de mi experiencia personal. Si bien con el iPhone 8 plus he estado la mar de contento por la calidad de sus sensores (eso de pillar GPS en 2 segundos y sacar “fotacas” y vídeos de calidad más que digna para Youtube e Instagram), siéndome especialmente útil para la creación de contenidos y usándolo como una especie de “navaja suiza” en lugar de depender de un gadget extra, hay que reconocer que por el otro lado tenía serias deficiencias.

Para empezar, su fragilidad. A pesar de llevarlo con funda SIEMPRE, se me acabó petando el cristal trasero al caérseme del bolsillo al salir del coche. Fantástico. Como comprenderás, por mucho que me conozcas por el tema drones, yo realmente lo que soy es un amante de la montaña (de hecho a raíz de ello empecé a “documentar” con más pena que gloria mis excursioncillas y a raíz de ahí me metí con los drones, para lograr tomas mejores). Y andar por ahí haciendo ferratas o algo de espeleo y grabando con un iPhone era ir tentando a la suerte. Es decir, me conviene un teléfono más duro. Y no me refiero exclusivamente a que sea más resistente a las ostias, si no que pueda mojarse, resistir mucho frío y mucho calor… En definitiva, un móvil de combate.

Además, el iPhone no brilla precisamente por la duración de su batería. Y cuando además te dedicas a la creación de contenidos estás todo el p*to día dale que te pego con el móvil. Que si grabando un podcast, que si maquetando un vídeo rápido, que si sacando fotos y vídeos, consultando redes sociales y haciendo búsquedas en internet (recuerda sustituir Google por Ecosia, plis). Total, que un día buscando por ahí me encontré el que ahora es mi teléfono, el Doogee S88 Pro. Y le dediqué una review en mi canal principal donde subo toda una serie de cosas random.

Puedes echarle un ojo si quieres, por supuesto. En el vídeo te explico más o menos lo mismo que en el post, pero más centrado en ese modelo en particular, cuando aquí quiero hablarte más bien del concepto de los rugged phones.

A modo de resumen, podría decirte que los rugged solo tienen que superar los siguientes inconvenientes para ser los móviles definitivos (al menos para mi criterio):

  • Lograr que sean menos voluminosos y pesados. A ver, en el caso del S88 Pro es difícil, ya que al tener una batería de 10000mah es casi una powerbank a un smartphone pegada. Pero bueno, tiempo al tiempo, seguro que lograrán hacer baterías más reducidas.
  • Mejores sensores, especialmente cámaras. Y es que, como bien sabrás, los megapíxeles no lo son todo. Es más, no son prácticamente nada. Los teléfonos rugged, por algún motivo, desprecian la calidad filmográfica. Es decir, para sacar una foto tonta pues vale, pero en el momento en que quieres grabar un vídeo… Mejor dejémoslo estar.

Y creo que ya está. Por lo demás, son teléfonos listos para la batalla y no especialmente caros, en contra de lo que la peña pueda pensar. Es más, los hay incluso con cámara térmica, como los CAT (sí, esa gente que fabrica excavadoras). Y es que no hay que olvidar que este tipo de teléfonos nacieron enfocados a la obra, aunque poco a poco van incorporando estándares militares de resistencia. ¡Solo les queda incorporar estándares de flimmaker y listo!


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