Decathlon ¿tu remedio o perdición?

Quien más quien menos, todos los que realizamos o hemos realizado algún deporte alguna vez hemos pisado algún Decathlon. Los hay enamorados de esta cadena y los que prefieren no pisarla bajo ningún concepto. Hoy quiero hablar especialmente de sus marcas propias o adquiridas, que ofrecen productos “técnicos” a precios reducidos.

Ante todo, hay que saber qué necesitamos en cada momento y qué es lo que ofrece Decathlon. En esta cadena encontraremos prácticamente cualquier cosa que podamos necesitar para la práctica de casi cualquier deporte. Pero hablamos siempre de material de niveles básicos o intermedios, nunca especialmente técnicos. Es decir, si es para iniciación, puede ser una muy buena opción, pero en el momento en que quieres tecnificar te darás cuenta de que debes pisar tiendas especializadas. Y ya sabes que comprar en grandes cadenas te convierte en cómplice de la destrucción de PYMES y del planeta, etc. Ahora en serio, analicemos lo dicho.

Un ejemplo muy interesante es con los pies de gato. Por 30 pabols puedes adquirir los más básicos del Decathlon pero ¿merecen la pena? Vamos a ponernos en situación. Empiezas en el rocódromo porque crees que te puede gustar (lo cual es bastante probable) y decides equiparte. Pero claro, no eres ningún flipado, así que no te comprarás ya de entrada unos Boreal o La Sportiva de puta madre (y de más de 100 pabols), así que tiras de los Simond comentados anteriormente (ehem… esto es exactamente lo que hice yo). ¿Mi conclusión? ERROR.

Tío, en el roco suelen cobrarte un pabol por el alquiler de unos pies de gato DECENTES. Eso significa que necesitarías ir al roco 30 veces con tus Simond patateros para amortizarlos. En serio, ¡vas a trabajar mejor con los pies de gato del roco! Y, además, si has ido 30 veces a escalar ya puedes tener claro que el rollo te gusta y, entonces sí, te compras unos pies de gato propios y decentitos (o high class, tú sabrás).

Pero luego nos encontramos, siguiendo la línea de la escalada, un caso contradictorio. Y sería, por ejemplo, con el arnés. ¿Un arnés Simond tiene mucho que envidiar a otro de una marca “to’ pro, to’ flama”? Pues, francamente, ahí no lo tengo tan claro. Si bien la diferencia de precio ya no es tan abismal como con los pies de gato citados anteriormente tampoco creo que lo sea a nivel de calidad. Es decir, los productos del Decathlon pasan todos los requisitos de calidad, así que no tienes nada que temer. Vamos, que en este caso te ahorras 10 o 20 pabols como mucho pero no creo que estés escatimando en calidad. Lo mismo sería aplicable a un disipador de vía ferrata, por ejemplo.

En resumen, Decathlon sabes que te ofrece unos mínimos incuestionables y es solo cuando la cosa se pone técnica cuando flojea. Ahora el tema es saber si el producto de iniciación se te va a quedar pequeño tan pronto que ni siquiera vas a poder amortizarlo. Como conclusión, creo que los productos de gama baja de Decathlon son para el combate: camisetas, calcetines, etc. Si quieres algo para empezar a trabajar debes irte ya a la gama media de Decathlon… para lo cual quizá podrías irte a alguna marca. Y para un buen rendimiento, no vas a tener más remedio que irte a marcas especializadas.

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