¡Qué manía con los cereales integrales!

Últimamente parece que todos los cereales que debamos consumir deban ser 100% integrales. En este artículo quiero explicarte a qué viene todo este barullo porque, como imaginarás, tiene una razón de ser.

Empecemos por preguntarnos ¿qué es un cereal integral? Pues bien, los cereales son un tipo de planta de los cuales se consume el grano. El grano, por definición, es integral (es decir, consta de todos sus elementos). Dichos elementos son:

  • El salvado, que es la capa externa que protege la semilla.
  • El endospermo, que es lo único que se usa cuando se refina el cereal. Es el almacén energético formado básicamente de almidón.
  • El germen, que es el embrión que germinará.

Para hacernos una idea, si comparáramos un grano de cereal con un huevo, podríamos decir que el salvado es la cáscara, el endospermo es la clara y el germen, la yema.

Vale, OK, hasta aquí bien. Pasemos a la siguiente cuestión: ¿de verdad es mejor que el cereal sea integral? Respuesta corta, .

Especialmente porque el cereal refinado, como he dicho anteriormente, consta solamente del endospermo. Así que la mayor parte de fibras, vitaminas y minerales se pierden por el camino, dejándote solamente el rico almidón, que básicamente servirá para cebarte (no porque haya gran diferencia de calorías, si no por los valores nutricionales en cuanto a fibras y proteínas).

A esto hay que sumarle el hecho de que un cereal refinado (y, por supuesto, sus harinas derivadas) conllevan un sobreproceso mayor sobre el producto. Y, según el principio del realfooding, cuanto menos procesada sea la comida, mejor.

Entonces es cuando podrías preguntarte, si el cereal integral es más saludable y lleva menos trabajo, ¿por qué se normalizaron los cereales refinados? Pues básicamente porque para la industria es más fácil trabajar con harinas refinadas (panificación y cocción más fácil). Además, si tenemos en cuenta que hasta hace dos días ninguno dábamos valor a lo que nos echábamos en el buche y que hace un par de generaciones lo que contaba era que cada bocado aportara la mayor cantidad de calorías posible, pues ya lo tienes.

De hecho, fíjate cómo es de cachondo el asunto, que en muchas ocasiones los productos fabricados (porque sí, se fabrican) con harinas refinadas han visto tan mermadas sus cualidades nutritivas que para tratar de arreglarlo, suelen “enriquecerlos” de forma artificial con vitaminas y minerales (como los cereales de los críos). ¿No sería más fácil que se comieran los cereales y listo? ¿Y no sería más realfooder y, por tanto, más saludable por propio concepto?

Además, las harinas refinadas tienen un mayor índice glucémico, al no disponer de fibras pero sí más azúcar, se favorece su digestión rápida. Así que si bien el consumo de cereales integrales es recomendable para cualquiera, para los diabéticos debería ser OBLIGATORIO. Ya que un alto consumo de harinas refinadas se asocia no sólo a la diabetes tipo 2, si no al aumento de la resistencia a la insulina y el aumento de enfermedades cardiovasculares.

Así que no sé tú, pero yo lo tengo bastante claro: prefiero consumir cereales integrales. Pero no me refiero sólo al pan, ¡si no también a la pasta! Pero rizando aún más el rizo, creo que cuanto menos procesado esté el cereal, mejor. Así que si quieres mi consejo, consume maíz o arroz integrales antes que pasta. Y si vas a comer pasta o pan, que sea integral sí o sí. Pero, en fin, ¡solo es mi opinión! 🤐


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