Cocinar no cocinando (optimización del tiempo)

Para que te hagas una idea, (cuarentena aparte) mi día a día se desglosa en…

  • 8 horas de sueño
  • 8 horas de trabajo
  • 1 hora de desplazamientos
  • 1 hora de entrenamiento
  • 2 horas de necesidades básicas (aseo, ducha, preparar la comida, comer,…)
  • 4 “horas libres” (a no ser que toque hacer la compra, o liarme a cocinar, o…)

Además se da el caso de que quiero hacer muchas cosas con mi escaso tiempo libre:

  • Practicar inglés y esperanto
  • Escalar un par o tres de veces por semana
  • Maquetar vídeos de las aventurillas que hago el fin de semana
  • Escribir artículos para el blog
  • Crear diseños nuevos para la tienda de Spreadshirt
  • Trabajar en un ebook (¡chorprecha!)

Como comprenderás, si de las 24 horas que tiene el día realmente solo puedo disponer de 4 (en el mejor de los casos), me interesa sacarles el máximo provecho posible. Y eso solo puedo conseguirlo mediante una buena optimización del tiempo.

Así que aprovecho mi tiempo en el baño para hacer Duolingo, mi tiempo en la elíptica para ver vídeos de Youtube (según el día tiro más hacia formación o hacia ocio), veo las redes sociales mientras como, etc.

Pero hay un punto clave y es el que tiene que ver con la comida. Lo que hago es, un par de veces por semana, prepararme tuppers con ingredientes básicos. Lo que me gusta llamar, pomposamente, “cocina modular” (si bien lo que hago no es precisamente cocinar). Resulta que lo de prepararse tuppers ahora tiene su propio hashtag: “batchcooking“. En mi caso cocinar cocinar no cocino, más bien me preparo ingredientes listos para mezclar en un bol y prepararme un plato único potente en pocos minutos, ricos especialmente en verdura. He aquí unos ejemplos:

  • Lechuga ya lavada y cortada
  • Pimiento verde cortado a dados
  • Pico de gallo (cebolla y tomate a dados junto con cilantro picado)
  • Tofu firme especiado a la plancha
  • Lentejas lavadas (u otras legumbres)
  • Arroz integral hervido
  • Pasta integral hervida
  • Calabacín espiralizado listo para pasar por la plancha

Este tipo de ingredientes me permiten, nada más llegar del trabajo, prepararme una ensalada rápidamente con lo que me apetezca en ese momento ya que lo tengo ya preparado. Quizá le añado algo de aceitunas o una lata de maíz dulce, le echo algo de hummus, guacamole o alguna salsa y listo.

Cabe comentar que, como imaginarás, cuando me lío a hacer estas preparaciones prefiero hacer más cantidad de la necesaria para una sola ración. Es decir, en lugar de hacer arroz para una vez pues hago como para 3 o 4 veces (tampoco conviene pasarse porque si no te encuentras en la OBLIGACIÓN de comerte tal cosa porque si no se pondrá mala y, vaya pena…). Es decir, prepárate sobras voluntariamente.

Pero como no solo de ensaladas vive el hombre, disponer de arroz y legumbres ya listos, me permite poder prepararme un plato caliente en un momento. O, tras la ensalada, puedo prepararme una patata al microondas. Luego puedo rematarlo con algo de fruta o mi combo yogur de soja natural + corn flakes + pasas ¡y a otra cosa! Ups, se me ha acabado el tiempo para escribir artículos, ¡nos vemos! 😉


Por último, puedes suscribirte al newsletter si te ha gustado este post y quieres ser avisado en tu correo cuando publique uno nuevo ¡Saludos!

Subscribe to our newsletter!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.