Autel Evo 2 Pro, más pro que nunca

Pues sí, amiguetes. Quien más quien menos, creo que todos sabéis que como parte de mi arsenal cuento con el flamante Autel Evo 2 Pro, un dron de nivel pro-sumer que poco tiene que envidiar al archiconocido DJI Mavic 2 Pro. Y si no lo crees, te dejo una comparativa que realicé entre ellos hace ya un tiempito:

El caso es que, ciertamente, este tipo de drones requieren un desembolso considerable de pabols (repito, a nivel consumidor avanzado. Obviamente, a nivel de drones auténticamente profesionales, se quedan casi que en “baratija”). Especialmente si hablamos de la versión Pro del Evo 2, que se diferencia de la versión 8K en que tiene una cámara 6K, pero con un sensor el doble de grande, lo que nos permite captar mejor la luz y los colores del ambiente. Por si te interesa, te dejo también la comparativa que hice entre ambas versiones del Evo 2:

Así que sí, hablamos de una inversión importante para un “mindundi” como yo. Pero ojo, porque no acabó ahí el gasto 🙁 Y es que, como comenté en el vlog que te pondré a continuación, sufrí un accidente con el dron en el pueblo maldito de Marmellar, así que tuve que esperar MESES con la coña del Covid a que me repararan el dron. La broma me costó sobre unos 700 pabols más, ya que la cámara (lo más caro), quedó inservible y hubo que sustituirla.

Como comprenderás, me dolió bastante el bolsillo esta reparación pero teniendo en cuenta que la alternativa era tener un pisapapeles naranja de casi 2000 pabols pues… ¿qué más opción tenía?

Así que llegué a la conclusión de que, una vez habiéndome metido tan en harina con este equipo, lo ideal era ampliar el equipamiento algo más, así que (ahora sí), tras esta introducción que responde a la pregunta que nadie formuló, empiezo el post en sí, en el que pretendo compartir con todos vosotros los accesorios que considero más interesantes para hacer del Autel Evo 2 Pro todavía más pro si cabe.

Obviamente, no me cansaré de decirlo, un complemento que considero imprescindible para cualquier dron estabilizado, es un landing pad. No me enrollaré mucho: son baratos e impiden que las hélices se desgasten al golpear con ramitas y piedras y que los motores de propulsión o del gimbal se llenen de arena y polvo. Claro que puedes despegar y aterrizar en la mano, pero tan solo es una opción. Que, además, puede ser peligrosa en depende qué entornos.

Otra opción que puede ser interesante pasa por apañarse un soporte para poder usar una tablet para mejorar la visibilidad FPV a la hora de pilotar el dron. O incluso puede que te venga bien utilizar un smartphone exclusivamente para el pilotaje del dron. Pero bueno, esto ya va a gustos.

A nivel de repuestos, creo bastante relevante que le eches un ojo a estas hélices silenciosas. En primer lugar, porque a nadie nos gusta llamar demasiado la atención cuando operamos con el dron (sí, sé que suena un poco incongruente teniendo en cuenta que hablamos de un dron de COLOR NARANJA pero bueno…). Y, en segundo lugar, porque aunque creamos que es inchocable por el tema de los sensores omnidireccionales, shit happens, como comenté en el vlog de más arriba (amén de roces con ramas al aterrizar, que puede ocurrir). Por lo que cuestan, échales un ojo.

Pero si nos vamos al tema de los complementos de verdad, que es donde quería llegar realmente, no puedo dejar de recomendaros que os hagáis con un total de 4 baterías (dependerá de si os habéis pillado la versión combo o no) y con este genial cargador para 4 baterías simultáneas. Sí, parece una chorrada, pero te aseguro que es un jodienda tener que estar pendiente de andar desenchufando las baterías a medida que se cargan para enchufar las pendientes. Es lo contrario a la eficiencia. Y como todos estamos tan ocupados (¿verdad?) esta inversión merece la pena.

Por otro lado, el otro accesorio con el que me he hecho es, simple y llanamente, un paracaídas. Sí, sé que muchos dirán que no tienen marcado CE y que, por tanto, casi seguro que no valdrán para cumplir las especificaciones de las categorías específicas de la normativa de drones, pero francamente, como se suele decir, “gato escaldado del agua tibia huye“. Así que tras la ostia que se llevó el dron y que repercutió gravemente en mi economía, como he comentado anteriormente, creo que toda precaución es poca. Así que voy a usarlo en cada vuelo, por si acaso. Sí, las probabilidades de que pete un motor en pleno vuelo son escasas, pero no por ello improbables.

De hecho, nada es para siempre (decían tus ojos tristes) así que, técnicamente, es cuestión de tiempo que pase. Y, como hemos comentado en alguna ocasión, un dron con 6 u 8 motores “puede compensar” el fallo de uno de ellos, pero en el caso de un cuadricóptero como es el Evo 2 (o prácticamente cualquier dron de consumo), el fallo de un motor supone OSTIA SEGURA contra el suelo. Así que este paracaídas pretende impedir roturas graves, ya que se activa al detectar caída a más de 20m/s y funciona con su propia carga eléctrica independiente del dron.

En fin, creo que con estas incorporaciones, que podemos hacer caber en el maletín que nos vienen con el modo combo del Evo 2 de Autel Robotics, podemos ir por el mundo con un maletín to’ flama y, además, bien equipados para lo que pueda ocurrir. Si por lo que sea terminas haciendo alguna compra mediante los enlaces compartidos en este post, estarás colaborando con el proyecto, así que gracias de antemano 🙂

Y hasta aquí el artículo de hoy, con el que he pretendido compartir mis experiencias e impresiones. Y, por si quieres saber qué opino de este dron en general, te dejo mis impresiones (de una semana antes de estamparlo xD):


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